Cómo afecta el confinamiento por Covid-19 a nuestra piel

El estrés, la falta de sueño, la ingesta de comidas grasas (azúcares simples, grasas trans, alimentos procesados, etc) y el tabaco, son algunas de las causas que pueden afectar el normal funcionamiento de la piel y producir una reducción drástica de colágeno.

Te proponemos un tratamiento completo para poder recuperar el colágeno perdido

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Tratamiento Facial en Casa


POR LA NOCHE

Primer paso:

Como siempre el primer paso en tu rutina de belleza es una limpieza en profundidad:

*Contiene Silicio Orgánico

Segundo paso:

*Contiene Silicio Orgánico y Centella Asiática 


POR LA MAÑANA
  • Aplicar Les Délicats Crema de Noche Fortificante sobre la misma zona

*Contiene Vitamina C estabilizada y Colágeno Marino.


Más Información

El colágeno 

Es una proteína segregada por las células del tejido conjuntivo llamadas fibroblastos. Se encuentra en todas las estructuras importantes del cuerpo y da firmeza y elasticidad a la piel. Mantiene los tejidos y las células unidas, formando una barrera frente a sustancias tóxicas, patógenos, toxinas medioambientales, microorganismos y células cancerosas. La falta de colágeno provoca que la piel sea más fina, se dañe fácilmente, empiece la flacidez y la consecuente aparición de arrugas.

La formación de colágeno se produce mientras dormimos, es cuando el cuerpo entra en una fase de recuperación y se repara. Sobre todo, en la primera parte del sueño, es cuando existe la síntesis proteica a partir de los distintos nutrientes y sustancias del organismo.

¿Cómo aportar colágeno a nuestra piel?

De forma tópica:

La Vitamina C, la Centella Asiática y el Silicio, están pensados para estimular la producción de colágeno, activar la renovación celular, y proteger la piel frente a la acción negativa de los radicales libres.

Sin Vitamina C se produce peor y menos colágeno. Esto afecta especialmente a los fumadores, pues la nicotina acaba con las reservas de Vitamina C de nuestro cuerpo. Como consecuencia de ello se produce flacidez.

De forma oral:

Es recomendable tomar colágeno natural pues no ofrece efectos secundarios, eso sí, asegurémonos de comprar buenas marcas.

Asimismo, debemos comer frutas, verduras y proteínas en la alimentación para conseguir un buen aporte proteico.


El estrés

Una manera en la que se refleja es a través de la piel. El estrés produce cortisol, la “hormona del estrés”, y un exceso de ésta produce un desequilibrio que se aprecia en la piel.

Es importante aprender a gestionar el estrés, ya que éste se reflejará en nuestro organismo. Hemos de dormir suficientemente por la noche, echar una siesta de 10-15 minutos y hacer cualquier tipo de ejercicio que libere la tensión muscular.

A continuación, os detallamos cinco efectos del estrés en nuestra piel:

Envejecimiento prematuro: empeora las arrugas al inflamarse la piel, dificulta la regeneración celular y la hace más vulnerable a las adversidades.

Pérdida de luminosidad: el flujo sanguíneo se dirige a los músculos, produciendo más tensión muscular.  De este modo se reduce el flujo sanguíneo en el resto del cuerpo, por lo que llegan menos nutrientes a la piel a través de la sangre.

Deshidratación, arrugas y flacidez: por la falta de riego sanguíneo y por una mayor evaporación de líquidos. 

Enrojecimiento de la piel: el cuerpo segrega más adrenalina y cortisol, dando como resultado la aparición de urticaria. Incluso las personas que sufren de psoriasis pueden empeorar.

Acné en adultos: la tensión produce una respuesta inflamatoria y esto hincha los poros, obstruyéndolos. El estrés también libera más andrógenos, lo que produce espinillas.